Que Kronos no te devore

Una de las frases más repetidas cuando se trata de hacer un cambio de hábitos o de rutina en nuestra vida es la de no tengo tiempo; pero ¿acaso poseemos el tiempo o es el tiempo el que nos posee a nosotros y nos arrastra en contra nuestra voluntad? ¿Existen distintos tipos de tiempo? En la mitología griega existen tres tipos de tiempo, representados por tres divinidades: Kronos, Aión y Kairós. Kronos y Kairós son, por así decirlo, los dioses de la gestión del tiempo y el liderazgo. Comencemos por aquel al que estamos más habituados: Kronos.

Kronos, dios de la génesis, es hijo de cielo y tierra. Para conservar su reinado, devoraba a toda su descendencia, pues necesitaba engullir y matar para que permaneciera su poder, su eternidad. Necesita de la muerte de todo lo finito para ser él infinito. Kronos es el tiempo del reloj, las horas, segundos, minutos.

El segundo dios es Kairós. Kairós va y viene, es solo un instante. ¿Cómo nos puede atrapar una película de manera que dos horas parezcan apenas unos minutos?  Por Kairós. En Kairós cambia nuestra percepción del tiempo, pasa de algo límite y lineal a un tiempo ilimitado con potencial infinito. Seguramente recuerdes algún momento en tu vida en la que el tiempo parecía detenerse, alargarse o desaparecer en la experiencia que estabas teniendo. Kairós es fugaz. Aparece como inspiración y nos lleva a otra dimensión, es el momento oportuno, es fluir, ocasión. El momento en el que un surfista coge la ola. Ese momento en que unas horas parecen apenas unos instantes. Es un tiempo, pero también un lugar, un espacio distinto de la duración o del recorrer las manillas del reloj. Un lugar-tiempo que nos transporta del reloj a la experiencia más genuina. Kairós no se mide, simplemente se vive.

Actualmente, es muy habitual que hagamos las cosas sin prestar atención, rápido, sin tomar consciencia de nosotros, vivimos atrapados en Kronos. Pero cuando prestamos atención, observamos, disfrutamos plenamente de lo que hacemos, nos movemos en Kairós.

Una misma actividad puede ser vivida desde Kronos o Kairós. Lo bueno es que puedes aumentar tus momentos de Kairós deliberadamente; no es cuestión de azar o suerte. Dedica más tiempo a estar presente y en sintonía con lo que está pasando. Realiza actividades con las que fluyas, en las que el tiempo sea algo secundario y disfrutes con plena atención; dedica unos instantes al día para tomar consciencia del aquí y el ahora. Obsérvate constantemente, piensa más en la trascendencia de eso que tienes que hacer y conviértelo en un quiero hacer. Detente de vez en cuando respira, guarda silencio, sonríe levemente y confía.

 

por Gloria Lorenzo